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Hay ángeles entre nosotros

basurero1.jpgLos niños del basurero de Cobán viven entre un mar de desechos y silencio.

Los niños del basurero de Cobán se levantan temprano. Apenas tienen que recorrer unos metros, que dar unos pasos, que bajar una cuesta, para alcanzar, abriéndose paso entre las moscas y los zopilotes, las montañas de lo que otros no quisieron. En ellas encontrarán, tal vez, algo para vestirse. En ellas encontrarán, quién sabe, incluso algo para comer.

Los niños del basurero de Cobán son ágiles y vivarachos. La vida los obligó a crecer deprisa. Por eso, cuando, a cualquier hora de la jornada, comienza a adivinarse a lo lejos la voz rasgada con la que aturden basurero2.jpglos tubos de escape de las camionetas que se acercan a depositar los vertidos, ellos echan a correr a su encuentro sin perder ni un segundo. Entonces comienza la escena que día tras día se repite aquí de espaldas al mundo: sin esperar a que se el vehículo se detenga, los pequeños se encaramarán por sus laterales para comenzar a revolver entre la carga. Cada lata o cada botella que consigan ahora se convertirá después, junto a la balanza, en unos pocos quetzales. Junto a esa balanza, antaño emblema de la justicia, que hoy pende inerte a un lado del vertedero como doloroso recuerdo del olvido y la indiferencia.

Los niños del basurero de Cobán rasgan en dos mi corazón. Y yo, que había viajado a Guatemala a encontrarme con los últimos, a dejarme transformar por ellos; y yo, que había cruzado el Atlántico con el deseo de no querer hacer sin dejarme hacer… me basurero3.jpgderrumbo mientras contemplo cómo nuestros desechos caen sobre sus rostros inocentes; mientras experimento con profundo dolor que, en realidad, me separa de ellos un muro (de privilegios, a este lado; de negación, al suyo) que nunca podré traspasar. Un muro que nos aleja, que limita nuestro abrazo, que me impide comprender. Un muro que podemos intuir y racionalizar desde la distancia, pero que cae como una losa sobre el corazón cuando aparece enfrente, desvelando y ocultando al mismo tiempo la realidad desnuda. Un muro levantado con ladrillos de injusticia…

Pero los niños del basurero de Cobán sonríen cuando, cada mañana, abre sus puertas el pequeño barracón que, pintado de mil colores, se levantó hace no mucho en medio de sus casas. Su escuelita. A ella van llegando con cuentagotas algunos días, en tropel otros.basurero4.jpg Sobre las estanterías encontrarán sus cuadernos, papel blanco con mucho futuro por escribir. Hay quienes ya dibujan las letras y quienes están aprendiendo a agarrar el lápiz, quienes todavía no se saben los colores y quienes te piden a gritos que les pongas más sumas. Alguno de los mayores se atreve incluso con las reglas de tres. Y uno no puede pedir ni puntualidad ni silencio, ni fidelidad ni orden. Se siente tentado, más bien, a permitir que estalle la vida entre esas cuatro paredes de block donde el vertedero que nos rodea parece más lejano que nunca, donde todavía es posible construir la esperanza para una generación que ya no debe vivir postrada.

basurero5.jpgLos niños del basurero de Cobán barren la escuelita y te ayudan a recoger las tazas después de recibir su desayuno. Mantener una pequeña (pero constante) presencia a través de las clases matutinas y de las comidas que se sirven a todo aquel que lo necesite ha permitido a Comunidad Esperanza ir ganándose poco a poco la confianza de las familias que viven en tan difíciles condiciones. Ese acercamiento ha sido clave para conseguir que muchos de los pequeños hayan sido escolarizados o se hayan incorporado a los programas de alfabetización. Cada letra nueva que se aprende entre los ladrillos coloreados del barracón del vertedero se convierte entonces en un paso al frente hacia un mañana más justo, hacia un porvenir de verdadera esperanza… hacia una vida en sus manos, en las mismas que un día dejaron durante dos horas de revolver entre la basura para tomar un lápiz y dibujar el futuro.

Los niños del basurero de Cobán encuentran en todo un tesoro. Con su imaginación convierten los desechos más inútiles en potentes bólidos con los que deslizarse por las rampas del lugar o en elegantes cometas para los días de viento. El pequeño Ángel, por su parte, me muestra con orgullo e ilusión una canica que le convierte en rico, que me hace pobre a sus ojos. El pequeño Ángel que vive entre un mar de desechos y basurero6.jpgsilencio, que echa a correr tras el rugir de las camionetas de la basura, que rebusca entre las montañas de lo que otros no quisieron, que ve caer la inmundicia sobre su rostro.

El pequeño Ángel que, sin embargo, ya ha aprendido a agarrar el lápiz y a dibujar la a, que todos los días nos ayuda a recoger las tazas del desayuno, que en lo pequeño descubre maravillas, que sonríe al recordarnos que él tiene una canica, que camina (sin saberlo) hacia un mañana con el que merece la pena soñar. Y así, de alguna forma, hace caer el muro que nos separa. Como cuando me abraza. Como cuando cada uno de esos pequeños niños de Dios me abrazan.

En verdad, hay ángeles entre nosotros.

» Vasijas antiguas…
Entre el esfuerzo y la esperanza

25 Responses to Hay ángeles entre nosotros

  1. perlegrino says:

    Que preciosidad de mensaje hermano!!!

    Tan repleto de sentimientos, de sueños, de esperanzas, de recuerdos…

    Muchas gracias por compartirlo con todos nosotros…

    Un abrazo enorme desde este lado del mediterraneo ;)

    M

  2. Cris says:

    En catalán hay una palabra de la que no encuentro traducción que describe esta entrada: “corprenedor”, “que captiva el corazón”.

    Me ha recordado la canción “Gente” de Presuntos implicados.
    “Hay ángeles entre nosotros”

  3. Nerea says:

    Gracias por tus palabras, llegan a mí en los momentos más precisos, en los que más las necesito. :)

    Tú también tienes un don, el ayudar a la gente, el tender la mano, el de crear una sonrisa eterna… Es un gran don y muy pocas personas pueden decir, orgullosos, que lo poseen.

    Alegrate, porque tú eres uno de ellos.

    Un beso muy grande!

  4. Marta says:

    Precioso!Me ha emocionado.
    Este verano yo estuve de misión en Moyobamba (Perú) y también experimenté la dificultad de derrumbar ese muro que hay en nuestros corazones sin saberlo, sin quererlo. Sólo cae con la sonrisa ilusionada de los niños, con sus miradas llenas de esperanza y que invitan a soñar.

    Gracias por hacerme revivirlo
    Marta

  5. Álex says:

    Marta, me encantaría conocer más de cerca tu experiencia en Perú. Me alegra mucho que sigas comentando. Bienvenida; es tu casa.

    Otro beso para ti, Nerea. Me ponen colorado tus palabras. A tender la mano, a despertar sonrisas, a ayudar al otro… estamos llamados todos. Y uno trata torpemente…

    Cris, efectivamente, el título está tomado de la canción de Presuntos, que tanto resonó en mí durante nuestro peregrinar por Guatemala. Gracias por tu cariño hacia lo que escribo, que noto siempre y aprecio tantísimo. ¡Espero que vuelvas a encontrar tiempo para superar la petita aturada de tu blog, que tanto echamos de menos!

    Y otro abrazo enorme para ti, M, desde este lado del Mediterráneo. Tan lejos, tan cerca…

  6. Richopicho says:

    Entre esos escombros hay otras personas que dan un mes y medio de su vida para conocer que, se puede ser feliz sin tener apenas nada…
    Entre esos escombros pude ver cómo un GRAN AMIGO, un HERMANO MÍO quedó paralizado, pensativo ante tanta injusticia, impulsado a salir corriendo detrás de esos camiones que comentas y bucear entre esos escombros y pesadas bolsas de materiales para aligerarles el peso a los patojos, chavos y demás seres humanos…
    Entre esos escombros pude apreciar la solidaridad de los niños del barrio al querer, por su propia mano, verter el FRESCO de avena, o la sopa, o la pasta… que tocaba ese sábado por la mañana…
    Entre esos escombros pude apreciar que la entrega tiene su recompensa… Que el cariño que te dan es porque ellos lo han recibido de tu parte…
    Entre esos escombros pude ver que YO SOY EL DISCÍPULO y ELLOS MI MAESTRO!!

    Un Abrazo…

    Gracias por invitarme a VOLAR!!

  7. Richopicho says:

    ÁLex siento decir que viendo ahorita el vídeo, (no lo había visto aún), las lagrimas no paraban de salir al descubierto…
    HE RECONOCIDO A PERSONAS QUE ESTUVIERON A POCOS CENTÍMETROS NUESTRO!!
    ESTÁ CRISTINA SUCUP MORALES!!!!!!!!!!!!!!! Con Silvia al Pecho…
    Está ese indigente que estaba tirado por el suelo, caminando a su aire con cataratas en los ojos, que aparece chupando la bandejita de caucho…

    Una realidad que cuesta de apreciar…
    VOLEMOS JUNTOS DE NUEVO!!

    richi

  8. Álex says:

    “Yo soy el discípulo; ellos, mi maestro”. En una frase mágica consigues resumir, mi hermano, lo que a mí me cuesta tantas palabras y tantos silencios explicar.

    La imagen de los pequeños de El Esfuerzo sobre la palangana del picop, haciendo malabarismos para sostener la olla de comida, sirviendo ilusionados a sus hermanitos del basurero la merienda… nos tocó en lo profundo, ¿verdad? Gracias por traerla de nuevo a mi caminar.

    Y gracias por estar a mi lado siempre; por lo que compartimos en tierras de esperanza, que día a día alimenta, cada vez con más fuerza, mi vivir, mi soñar, mi confiar, mi creer en un mundo nuevo.

  9. mucha says:

    Hermosos escritos.te dejo mi saludo desde Miami

  10. Elenita says:

    Y tienen razón..que tienes una sensibilidad especial, una manera de percibir las cosas que sabes transmitir a la perfección…
    Me entran ganas de irme a Guatemala, de irme donde sea a hacer misión, a vivir una realidad diferente..siento el espíritu misionero muy dentro de mí!:) Eso sí,empecemos por lo de cada día, que hay mucho que hacer tb!

    Gracias enormes

    Elenita

  11. Arancha says:

    Hola, soy amiga de Irene, y después de leer este post, comprendo un poco mejor como llegó este verano de derrumbada ante tanta injusticia. Suerte que hay gente como vosotros que dedica su tiempo o parte de su tiempo a ayudar.
    Un abrazo y enhorabuena!!

  12. Ana María says:

    Mucha paz… mucho bien…

    “Subiendo al Sur encontraremos al Dios que cambia nuestro corazón. Sólo en el Sur comprenderemos que nuestra vida traicionó su vocación…” (Brotes de Olivo)

    Gracias Álex por ser instrumento de Dios.

    Al leer tus líneas, recuerdo mi misión en Venezuela, y me reencuentro al Dios que toca el corazón y que transforma la vida.

    Mi abrazo.

    Ana María

  13. Álex says:

    ¡Bienvenida al blog, Mucha!

    Sí, Elenita, tenemos mucho que hacer aquí, en nuestro Primer Mundo que esconde tantos sufrimientos, tantas heridas y tantas injusticias. Tenemos mucho que hacer… pero para eso también hace falta dejarnos hacer. Gracias a ti y un beso enorme.

    Arancha, ¡qué alegría tener noticias de Irene a través de tu comentario! Me alegra que el post te haya ayudado a comprender un poquito mejor la realidad que nos desbordó en Guate. Ésta es tu casa: ¡te invito a que te quedes con nosotros!

    Ana María, gracias por recordarnos esos versos de Brotes tan proféticos. El Sur (y nuestros sures cotidianos) son el lugar privilegiado de encuentro con ese Dios que “toca el corazón y transforma la vida”, estoy convencido. ¡Gracias!

  14. Mariola says:

    Álex, Richi, es increible como habéis conseguido que sepamos ver la otra cara de la tragedia, que después de ver las imagenes del basurero se nos llene el corazón de esperanza en la posibilidad de un futuro mejor, como tú decías el otro día Álex, en la posibilidad de hacerlo bueno, de hacelo nuevo. ¡Gracias! Los ángeles son los mensajeros de Dios, y visto de ese modo ¡cuantos ángeles pasan por nuestro lado cada día sin darnos cuenta! y a través de ellos, que bonito es poder oir a Dios hablar detrás de cada sonrisa, de cada palabra amable, de cada consuelo que recibimos…y que gran reto aprender a descubriLe en todo!

    Un fuerte abrazo

    Mariola

  15. Daniel says:

    Tienes un blog muy bien presentado. Me alegra conocerlo y, con tu permiso, te agrego entre mis links.
    Sobre tu post, es impresionante lo que dices y cómo lo dices. Transmites muy bien esa mezcla de desazón y esperanza que situaciones así despiertan.

  16. Diana says:

    Qué hemosas palabras…y cómo emocionan.
    También soy amiga de Irene, y coincido con Arancha en que tus palabras ayudan a entender cómo regresó Irene, dejándo una parte de ella en el basurero, con sus niños.
    Seguid así, porque nos enseñais a ser mejores. y gracias por enseñarnos tanto.

  17. Álex says:

    Mariola, hablas de ángeles entre nosotros, de descubrir a Dios en cada pequeño gesto de amor y confianza… y yo recuerdo con agradecimiento inifinito cómo, al conocer la situación tan desagradable que habíamos vivido en el control de fronteras del aeropuerto de Miami, nos escribiste y con todo cariño nos ofreciste tu hogar, por si al regreso de Guatemala nos ocurría algo parecido.

    Gracias por haber sido ángel. Verdaderamente nos quedamos conmovidos.

    Daniel, ¡qué sorpresa tu visita! Me hace especial ilusión, pues soy lector de tu blog desde hace tiempo. Encantado de que me enlaces, pero sobre todo de encontrarte entre los amigos de este pequeño rincón.

    Diana, ¡bienvenida! Gracias por tus palabras cariñosas. En verdad yo siento que no enseñamos nada; que son esos pequeños ángeles los que han llenado nuestra vida de esperanza; que nosotros no hemos intentado sino abrir el corazón y acoger el don de su vida para luego, vueltos hacia nuestro Primer Mundo injusto y cotidiano, darles voz. Porque hoy no la tienen.

    Seamos, pues, humildemente, la voz de los sin voz.

  18. Lorena says:

    Es increíble la fuerza que tiene la sonrisa de estos niños que a pesar de la injusticia y el dolor que viven, siguen teniendo brillo en los ojos, imaginación y voraz curiosidad. Te mando muchos besos y por adelantado te felicito el día de la Paz, que llenes ese día de sonrisas :)

  19. Manel says:

    Un relato impresionante, crudo y esperanzador a la vez.
    Cuesta mucho pensar que, a pesar de todo, esos niños todavía creen en algo.
    Los que estamos en el otro lado del muro, no sabemos, no podemos o no queremos hacer algo por ellos. Lamentablemente, las más de las veces con estremecernos y sentir lástima ya cumplimos. Pero por lo menos nos atrevemos a leer y saber que existe la injusticia, y gracias a tu excelente aportación, así como la poco importante por nuestra parte de hacer llegar tu relato a nuestros familiares y amigos, quizás algún día, y ojalá no tarde mucho, quizás se solucionará.
    Un abrazo.

  20. Álex says:

    Lorena, no imaginas la fuerza que adquieren esas miradas y esas sonrisas cuando las tienes frente a frente y te sientes desnudo, desarmado. Y no entiendes.

    Manel, queda la esperanza. Siempre. Y nosotros hemos de ser, como dices, parte activa de ella. Bien difícil es, ¡con qué sabiduría lo expresas! Pues, en mi debilidad, yo también soy de los que, al final, creen que cumplen, pero…

    A los dos, un abrazo lleno de paz.

  21. Factor R says:

    Hola Álex
    Te felicito por darte el tiempo de denunciar la injusticia, la pobreza, la carencia de oportunidades, no pienses que solo ocurre en Guatemala, estoy seguro que se repite en muchas partes del mundo. La pregunta recurrente es ¿Por qué?, ¿Cómo es posible? que en estos tiempos con tanto avance tecnológico permitamos la esclavitud, porqué Dios permite que exista la pobreza, porque el hombre la acepta. Nuestro egoismo nos impide ver a las personas, a los niños, a los ancianos. De que sirve rodearse de automóviles, computadoras, celulares, ropa y todo lo que la sociedad consumidora ofrece, sino tenemos lo principal: paz y tranquilidad en nuestras conciencias. Creo que el infierno se instaura en la tierra cuando dejamos que estas situaciones de injusticia se perpetúen. Te bendigo Álex por tu valentía de denunciar esta esclavitud moderna, sin embargo al ver en el video, las ganas y alegría de vivir, el amor de compartir y de sobrevellevar esta dura realidad, les vuelve personas dignas. Ojalá que hubieran 14.000 como Tú, dispuesto a mostrar a la humanidad lo que a nadie le gusta ver, nuestro egoismo y falta de amor. Dedemos hacer algo, ¡Ahora!….

  22. Luis Mª says:

    Alex, hacía tiempo que no pasaba por ésta, tu casa de pensamientos. La vorágine de estos meses no lo hizo posible. Hoy me encuentro con este texto. Creo en los ángeles, como tú. Son los encargados de dar los abrazos del Padre a sus hijos. Son los mismos brazos del Padre. Hay muchos ángeles por este mundo. Al descubrirlos, ¿no gozamos de un pedazo de cielo?
    Alex, tú no estabas muy lejos de allí. Luis.

  23. Belén Vega says:

    Hola desde México!

    Fue una gran casualidad encontrarme con este blog, me ha cautivado el talento plasmado en los articulos, la narración y la organzación del blog. En este momento guardo esta página en mis favoritos para leerla. Tú rostro refleja la sensibilidad con la que escribes.
    En hora buena!

  24. SIN NOMBRE says:

    SOLO SOY UN HUMUMILDE SERVIDOR,Y VEO QUE TIENEN BUENOS SENTIMIENTOS HIJOS,BENDITOS SEAN POR EL TODO PODEROSO DIOS LOS CUIDARA Y CRISTO AMEN SON UNA BELLEZA TODOS HACIENDO EL BIEN PARA NUESTROS SEMEJANTES LOS QUIERO A TODOS, YO QUE TENGO QUE DESVELARME Y CUIDAR DE MUCHOS PERO A SU SERVICIO ESTARE DE LOS QUE ME SEAN POSIBLES SOLO SOY HUMILDEMENTE Y AGACHANDO MI ROSTRO A TODOS AQUI PRESENTE EL ANGEL BLANKO HASTA LUEGO HERMOSURAS DE SERES CUIDENSE EN EL NOMBRE DEL PADRE DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO AMEN GRACIAS POR QUE HAN ALEGRADO EL CORAZON DE MI PADRE TODOPODEROSO Y LE HAN DADO UNA SATISFACCION GRANDE GRACIAS LOS AMO ATODOS ADIOS

  25. Es impresionante. Yo he estado en Venezuela y he visto cosas parecidas que los del primer mundo ni se imaginan. No tenemos ni idea del hambre que pasa la gente, de lo que desperdiciamos, con lo que nosotros tiramos cuantos niños no moririan de hambre. Impresionante el relato. Y un 10 por la experiencia que haveis vivido. un saludo a todos. De todo corazon son unos ANGELES. CARLOS Y MI FAMILIA. CUIDENSE.

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