Se encienden las estrellas

Dedicado a las ciento seis estrellas que han formado la constelación de un campamento inolvidable. Que su brillar permanezca y anhele siempre ser reflejo sobre la tierra de la luz del Cielo…

El polvo que forma tu cuerpo
es el mismo que el de esas perlas
que en la oscuridad se encienden…
¡y es que estás hecho de estrellas!

arlet.jpg¡Sí, es verdad! ¿Te lo crees? Tú estás hecha, tú estás hecho… ¡de estrellas! Porque la materia más esencial con la que tu ser fue modelado es la misma que sirvió a Dios para crear los astros del cielo. Porque en tu corazón crepita un fuego que arde gracias a los pequeños fueguitos que las estrellas de tu vida han ido encendiendo en ti. Porque con ellas vas formando constelaciones allá donde pasas… Pero, sobre todo, porque te has convertido en luz que guía mi camino y brújula que en el cielo orienta mis pasos. Tú, mi estrella.

acherito.jpgTú, mi estrella, cuando has confiado en las personas, hechas de colores, distintas, diversas, especiales, únicas… y has sabido valorar de cada una cada matiz, cada tonalidad, cada brochazo de vida. Tú, mi estrella, cuando has sentido el peso de la mochila sobre tus hombros (el de nuestras comodidades y nuestras necesidades artificiales) y lo has cargado con entereza. Tú, mi estrella, cuando has convertido el azote del viento en suave susurro, el cansancio de tus pies en camino hacia la cueva de la aventura. Tú, mi estrella, cuando has ascendido al collado de Arlet entre cantos, risas y gritos de apoyo a quien no sentía tus mismas fuerzas. Tú, mi estrella, cuando has apretado tu mano contra la mía mientras sentías que tu cuerpo decía «basta» y a tu corazón le costaba responder «¡adelante!», cuando nada parecía precioso y todo el esfuerzo dejaba de tener sentido. Tú, mi estrella, cuando has alcanzado la meta que intuías lejana, la cumbre a la que nunca pensaste que podrías llegar… y has mirado con ojos nuevos las lágrimas de los que ya quedaron viejos. Tú, mi estrella, cuando has descubierto la estrella que hay en ti.

en-el-rio.jpgY tú, mi estrella, cuando en una pequeña comunidad de desconocidos has apostado por abrir de par en par con infinita generosidad las puertas de tu corazón… y te has dado cuenta de cómo tus miedos se disipaban y, a cambio, recibías el ciento por uno. Tú, mi estrella, cuando no te ha asustado ponerte de frente a tu espejo, encarar la soledad, entrar dentro de ti mientras la majestuosidad de los Pirineos te contemplaba. Tú, mi estrella, cuando has servido a los otros sin importante quién no lo había hecho todavía o cuántas veces te había tocado antes. Tú, mi estrella, cuando has cantado a Guinomai, cuando te has emocionado en medio del abrazo de cien hermanos, cuando de verdad has sentido que somos una familia que sueña llegar a ser Iglesia. Y Humanidad fraterna. Porque sin la estrella del otro nuestro fuego se apaga.

Tú, mi estrella, cuando has dejado r-astro de Dios. Cuando has sido rostro de Jesús en la tierra.

Tú, mi estrella.

En las risas y en el llanto, en los gritos y en el silencio, en el acierto y en el error, en la mirada y en la palabra, en los abrazos y en el cariño, en la belleza del ibón y en la aridez de la subida escarpada, en la soledad y en la fiesta, en tu grupo y en Guinomai.

En Oza ayer mirábamos al firmamento y en verdad anhelábamos rozar con nuestros dedos las estrellas, acercarnos a su luz, elevarnos juntos hasta lo alto…

julia-nuria.jpg

Buscando alguna luz
que te pueda orientar…
¡mirarás el suelo estrellado
que ilumina tu ciudad!

Y ahora, de vuelta a casa, ¿te enfadarás conmigo si te digo que ni las risas ni el llanto, ni los gritos ni el silencio, ni el acierto ni el error, ni la mirada ni la palabra, ni los abrazos ni el cariño, ni la belleza del ibón ni la aridez de la subida escarpada, beso.jpgni la soledad ni la fiesta, ni tan siquiera tu grupo o Guinomai… fueron lo más importante de este campamento inolvidable?

Lo más importante del campamento… empieza hoy.

En tu vida. En tu hogar. En el cole. En el día a día. En este mundo de farolas y agujeros negros que debe llenarse de nacidos con estrella. Con tu familia. Con los Guinomai. Con tu gente. Con los que no son tu gente. Con los que sufren. Con los que necesitan la luz de tu estrella. Con los que Dios pone en tu camino para que puedas alumbrar, siquiera un poquito, sus pasos.

En Oza ayer mirábamos al firmamento y en verdad anhelábamos rozar con nuestros dedos las estrellas, acercarnos a su luz, elevarnos juntos hasta lo alto…hechos-de-estrellas.jpg Pero hoy es el buen Dios quien nos mira desde lo alto y contempla con amor infinito un milagro del amor. Y es que una nueva constelación se ha formado sobre la tierra, desde Vitoria hasta Almería, desde Zaragoza hasta Valencia (y Burxa, cómo no). Una constelación que brilla con humilde pero decidida intensidad. Una constelación que no quiere dejar de ser reflejo de las estrellas en nuestro mundo imperfecto, para que el Cielo (donde reinan el amor, la paz, la justicia) pueda quedar un poco más cerca de nuestras manos.

Y entonces ya no hacen falta las farolas.

Basta con tu estrella.

Enciéndela sin miedo. Brilla. Eres tú.

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«Hechos de estrellas» (himno del Campamento Guinomai Oza 2007)
Compuesto e interpretado por Pablo Viosca Tornero